La Declaración busca mejorar la salud y la seguridad de la comunidad exhortando la inclusión total de evidencia científica en las políticas de drogas ilícitas.
Hoy día, la mayoría de los gobiernos del mundo se inclinan por la propuesta “Guerra a las Drogas”, que penaliza a los consumidores de drogas. Los países se están concentrando en aumentar los niveles de financiación pública para hacer cumplir la ley antidrogas, aunque los estudios demuestran que esta táctica no reduce significativamente la disponibilidad de drogas, sino que empeora la salud de las comunidades e impone una gran carga a los contribuyentes. La penalización de consumidores de drogas ha tenido consecuencias devastadoras, no deseadas, tales como ayudar al crimen organizado a enriquecerse, continuo aumento de violencia en nuestras comunidades, y fomenta la epidemia de VIH.
La Declaración de Viena es parte de un esfuerzo concertado de las comunidades académicas y médicas, y otros patrocinadores, para comenzar el proceso que asegure que las futuras políticas sobre drogas ilícitas consideren y reflejen la evidencia basada en investigación.
2. ¿Por qué se da a conocer ahora la Declaración de Viena?
Dos razones: Primera, para que coincida con la XVIII Conferencia Internacional sobre SIDA (SIDA 2010), la mayor asamblea de profesionales sobre VIH y otros grupos de interés involucrados en la respuesta global al VIH, convocados por la Asociación Internacional sobre SIDA (SIS) y sus integrantes. La Declaración de Viena es la declaración oficial de SIDA 2010.
Segundo, estamos en una coyuntura crítica. Ahora sabemos, basados en abundante evidencia científica, que la Guerra a las Drogas fomenta los crímenes y violencia relacionados a la droga y agrava los ya devastadores problemas de salud pública, como la epidemia de VIH. Al mismo tiempo, la Guerra a las Drogas global no logró los objetivos propuestos: a pesar de cada vez mayores gastos para la aplicación de la ley antidrogas y el creciente número de individuos en la cárcel; el suministro de drogas ilícitas es extenso y en expansión; el costo de la droga ilícita baja, y la pureza de la droga aumenta.
Sin embargo, frente a estos hechos, muchos gobiernos del mundo, siguen implementando políticas de leyes antidrogas cada vez más estrictas, en vez de considerar la evidencia científica y analizar otras opciones. El costo humano y económico del status quo, ya no se puede tolerar más. La publicación de la Declaración de Viena en este momento resalta el fracaso de las políticas actuales y acentúa la necesidad de estudios basados en evidencia para desarrollar nuevas políticas sobre drogas ilícitas.
3. ¿Cuál es el objetivo de la Declaración?
Sabemos con certeza científica que la Guerra a las Drogas no funcionó, o sea que debemos encontrar una mejor manera de ocuparnos del uso de drogas ilícitas que minimice los daños sociales y a la salud.
Los que apoyan la Declaración de Viena recomiendan una estrategia de salud pública basada en evidencia científica. Esta nueva estrategia se concentra en reducir los estragos sociales de la droga, mientras que pone más énfasis en evaluar el impacto para garantizar que cualquier política nueva de droga no cause daños propios. Las políticas basadas en evidencias son el sello de garantía de sociedades saludables, pero han estado esencialmente ausentes de las políticas globales sobre drogas ilícitas.
Por otra parte, se necesita más trabajo científico para informar y optimizar las políticas públicas en el área de drogas ilícitas.
Por lo tanto, la Declaración busca reunir apoyo para:
aumentar la prevención probada y basada en evidencia, tratamientos y estrategias para reducir el daño;
más evaluación de los impactos de las políticas de drogas y estudios en el área de políticas sobre drogas ilícitas;
extender conocimiento sobre política en drogas ilícitas para que las políticas públicas estén totalmente informadas con la mejor evidencia disponible.
4. ¿Porque se emite la declaración durante la Conferencia Internacional de SIDA (SIDA 2010)?
Fuera del África Subsahariana, el uso de drogas inyectables equivale aproximadamente a uno en tres casos de VIH. En ciertas áreas donde el VIH se está propagando más rápidamente, como en Europa del Este y Asia Central, el uso de drogas inyectables es la causa primaria de nuevas infecciones.
El tema de la conferencia sobre SIDA 2010 Los Derechos Aquí y Ahora acentúa la conexión entre VIH y los derechos humanos, lo cual incluye el derecho de las poblaciones principalmente afectadas, a intervenciones basadas en evidencia para reducir el riesgo de infección de VIH. La manera actual de abordar la política de drogas, penalizando aquellas personas que se inyectan drogas, ha resultado en la extendida prohibición de dos intervenciones de salud pública que han mostrado reducción del riesgo de infección: el suministro de jeringas estériles y de terapias con sustitutos opioides (TSO). El aumento del acceso a éstas y otras intervenciones, de eficacia comprobada, resultaría en una respuesta global al VIH más solida y efectiva; y ayudaría a reducir la estigmatización y por ende, la marginalización de estas poblaciones afectadas.
5. ¿Por qué la Declaración de Viena significará una diferencia?
Es hora de considerar nuevas formas de ocuparse del complejo problema del uso de drogas ilícitas en la sociedad. Hay un creciente reconocimiento en todo el mundo de que la actual estrategia para combatir las drogas ha fracasado, con consecuencias sociales paralizantes, y penurias económicas para las familias, vecindarios, comunidades y países.
Por ejemplo, una resolución unánime adoptada en la reunión anual en 2007 de la Conferencia de Alcaldes en Estados Unidos, pidió “una nueva línea de partida” en políticas de drogas y exigió que el enfoque de salud pública se centre en reducir los efectos negativos asociados con el abuso de drogas; al mismo tiempo, asegurando que las políticas no agraven los problemas o creen nuevos problemas sociales propios.
Al momento de presentar la Declaración de Viena, ya hay un progreso, pues un creciente número de países en el mundo reconocen que la Guerra a las Drogas ha sido un costosísimo fracaso. Como se describe más abajo, muchos de estos países buscan implementar modelos alternativos que traten el uso de drogas como un problema de salud pública. Esperamos que la Declaración de Viena nos ayude a conseguir más apoyo para incorporar estrategias basadas en evidencia para tratar las drogas ilícitas.
6. ¿Cómo se puede apoyar la Declaración de Viena?
Es una declaración inclusiva que busca el amplio apoyo de todas las comunidades. Se invita a que todos lean la Declaración de Viena y sus propósitos, y que demuestren su apoyo agregando sus nombres a la lista de firmantes. Invitamos a las personas de todos los ámbitos de vida a que firmen la Declaración de Viena, pero específicamente pedimos a los miembros de las comunidades científicas y académicas, quienes tienen la obligación de avanzar en el conocimiento en todas las áreas, incluyendo la política sobre drogas ilícitas, que firmen y públicamente muestren su apoyo para políticas de salud pública basadas en evidencia.
7. ¿Quién ha firmado la Declaración de Viena hasta ahora?
Previo a SIDA 2010, se han hecho público, sólo los nombres de los miembros del comité redactor. El comité redactor está compuesto por líderes en medicina, política pública, y salud pública; todos apoyan la Declaración y fueron los firmantes iniciales.
Entre los 31 miembros del comité de redacción están:
Julio S.G. Montaner, MD, FRCPC, FCCP, FACP, FRSC
Profesor, Cátedra Investigación sobre SIDA y Jefe de la División SIDA, Universidad de Columbia Británica
Presidente de la Sociedad Internacional del SIDA
Canadá
Prof. Françoise Barré-Sinoussi, PhD
Premio Nobel
Profesora y Jefa, Unidad de Regulación de Infecciones Retrovirales, Departamento de Virología del Instituto Pasteur
Paris
Michel D. Kazatchkine, MD
Director Ejecutivo, Fondo Global de Lucha Contra el SIDA, Tuberculosis y Malaria
Suiza
Adeeba Kamarulzaman, MD
Jefa de la Unidad de Enfermedades Infecciosas, Universidad del Centro Médico de Malaya
Malaya
Brigitte Schmied, MD
Presidenta, Sociedad Austríaca del SIDA, SIDA 2010 Co Presidenta Local
Jefa de la Clínica Ambulatoria de VIH, Otto-Wagner-Spital
Viena, Austria
8. ¿Cuáles son los próximos pasos de la Declaración de Viena?
La Declaración de Viena es un paso para lograr enfoques basados en ciencia al tratar el tema de drogas ilícitas. Con su lanzamiento oficial el 28 de junio, 2010 en Viena, el proceso de recolección de firmas comenzó formalmente. Este proceso apunta a estimular a científicos y otros que trabajan en la política de drogas ilícitas a que ejerzan una presión real y sostenida en quienes formulan políticas, para que consideren en forma significativa la evidencia científica respecto al limitado impacto benéfico y consecuencias negativas no deseadas de políticas convencionales sobre drogas ilícitas.
En los años venideros se medirá el impacto de la Declaración de Viena, y los informes de progreso en la adopción de políticas basadas en evidencia, se presentarán en posteriores Conferencias Internacionales sobre SIDA.
9. Hay ahora jurisdicciones que estén tomando medidas para implementar las políticas sobre drogas ilícitas basadas en evidencia?
Existe ahora solida evidencia científica
respecto a la efectividad de modelos regulatorios alternativos para afrontar los daños asociados con el uso drogas ilícitas. Datos de Portugal, Holanda, Suiza y otros lugares indican que las políticas de drogas ilícitas orientadas a la salud pública, han resultado en una disminución sostenida y positiva en una variedad de males por el uso de drogas ilícitas, tales como el porcentaje de infección de HIV, y no ha aumentado el uso de drogas. Más bien, los enfoques hacia la salud pública tienen el potencial de reducir significativamente el índice de uso de drogas.
Las políticas basadas en evidencia también tienen el potencial de proteger a los jóvenes de las drogas, mientras que reducen los estragos sociales y a la salud de las comunidades, disminuyendo la carga financiera de los contribuyentes. Independientemente de la controversia que se detecta, los formuladores de políticas sólo podrán reducir significativamente los daños derivados de las drogas, si la evidencia científica apuntala las políticas de drogas ilícitas. El difundido apoyo de la Declaración de Viena, es una manera de demostrar a los formuladores de políticas, que hay un creciente respaldo público por una alternativa a la Guerra a las Drogas, que se base en sólida salud pública y evidencia científica.
10. La Declaración exige muchas cosas a los gobiernos, incluyendo despenalizar a los consumidores de drogas, avanzar con ciertas opciones de tratamiento, y endosar e implementar intervenciones VIH avaladas por OMS y ONUSIDA. ¿Por qué se hacen estas exigencias ahora?
Estas recomendaciones son consistentes con los enfoques ya avalados por los más altos niveles de las Naciones Unidas, incluyendo el Secretario General, Ban Ki-moon, y se basan en una riqueza de evidencia científica. Las pruebas a la fecha, claramente señalan el potencial de reducir el daño derivado de la droga, despenalizando a las personas que consumen drogas, realzando probadas opciones de tratamientos, e implementando intervenciones de VIH dirigidas a ayudar a los individuos a permanecer sanos y potencialmente reducir la transmisión del virus.
Los pedidos contenidos en la Declaración de Viena son resultado del profundo conocimiento ya obtenido a través de investigación basada en evidencia. Además de eso, al ir adelante con un enfoque basado en evidencia para políticas de drogas, llevará al aumento de opciones para mejorar la salud y seguridad de la comunidad.
11. ¿Dónde pueden los interesados obtener más información sobre la Declaración de Viena?